Uno de los pocos restaurantes familiares de La Habana, La Cocina de Lilliam, es una gema culinaria y una verdadera reflexión de las pasiones de toda la vida de la dueña Lilliam Dominguez Palenzuela.
Exquisitamente compuesto y presentado , cada plato ha sido perfeccionado, degustado y vuelto a degustar hasta que la sagaz chef esté satisfecha y este no pueda ser mejorado. Ella comenzó a cocinar desde su adolescencia, aprendió de su madre y de una vecina que compartió su cocina y sus conocimientos culinarios.
Cuando el Gobierno cubano aprobó, por primera vez, que se abrieran pequeños negocios privados a fines de los ’90, Lilliam abandonó su carrera como diseñadora de modas y abrió su propio restaurante, trayendo consigo un buen ojo para los detalles y apariencia visual. Hoy cocina felizmente junto a su hija Cleo y su hermano Carlos, mientras su hijo y su esposo la ayudan a mantener el restaurante.
Cada visita es una nueva experiencia pues Lilliam continuamente cambia el menú, el mobiliario, las plantas y la atmósfera para llegar al estado de perfección.
Calle 48 No 1311 entre 13 y 15
Almendares, La Habana

