La Habana suena a bolero

El Gato Tuerto- centro de boleros- La Habana

Centro nocturno El Gato Tuerto, en la barriada habanera de El Vedado, lugar de visita obligada para los amantes del bolero. foto: vercuba.com

¿Qué es el bolero? ¿Un género de la música popular latinoamericana? ¿El tesauro de la desinhibida pasión de los pobladores de este lado del mundo? ¿El corpus de ideas, representaciones simbólicas y argumentos que manejamos los latinos referentes al amor? ¿Es el bolero una lengua común, un código aprehensible en todo el continente, o patrimonio exclusivo de la sensibilidad caribe? ¿Auténtica manifestación de cultura popular o eficiente mercadeo de un elemento impuesto a la identidad latina?

Las preguntas podrían desencadenarse hasta el infinito. Lo cierto es que el bolero ha devenido un estado del espíritu y un elemento de reconocimiento del ser latino; quizás, después del Español, el único nutriente fácilmente detectable de la identidad continental. Es algo que nos signa, que nos expresa y, ¿por qué no?, nos limita dentro de unos marcos éticos y filosóficos que con el tiempo han llegado a constituir verdaderos esquemas de conducta.

“Tristezas”, de Pepe Sánchez, compuesto en 1833, es el primer bolero de que se tiene noticias. Este santiaguero inicia o valida lo que después se conocería como trova cubana, un rico movimiento en la canción de temática fundamentalmente amorosa,  que tiene como características el apego a la guitarra, la interpretación de las propias composiciones, la vida errabunda y la exacerbada sensibilidad nacional.

Cultura vocacionalmente mestiza la nuestra, tiene en el bolero el elemento de mayor internacionalización, al punto de que cantantes de un país (Lucho Gatica, Chile) trascienden con composiciones de otro (“El Reloj”, Cantoral, México).

El bolero es un género musical, pero es más: es una manifestación, una expresión cultural de un gran conglomerado humano que ha decidido asumir su ser singular sin complejos de inferioridad frente a las manifestaciones transnacionales de la cultura que difunden los medias.

Usted camina por La Habana Vieja y es como si penetrara en las páginas de un cancionero. De cuadra en cuadra los tríos, los septetos se relevan. “Sabor a mí”, “Piel canela”, “Contigo en la distancia”, “Nosotros” son canciones que le salen al paso. Si está sólo, corre el riesgo de que lo inunde la nostalgia; si acompañado, es la ocasión propicia para dejar que los cuerpos se entiendan libremente. Porque el bolero es, en definitiva,  un poema que se baila ‘pegao’.

Sobre el Autor

Alex Fleites (Caracas, 1954). Ciudadano Cubano. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Habana. Poeta, narrador, curador de arte, periodista y editor de revistas culturales. Su obra ha sido parcialmente traducida a numerosos idiomas.
Autor de guías culturales de Cuba:
Sentieri di Cuba. Viaggio nella cultura, nelle tradizione, nei personaggi
Alex Fleites/ Leonardo Padura . Patriche Editrice. Italia, 1998

Cultura Cuba. Viaggio nell’ identita di un’ isola
Alex Fleites/ Aldo Garzia. Teti Editore. Italia, 1997

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