¡Shalom!

Tuve en los años sesenta del pasado siglo dos amigos judíos: los hermanos Sarah y Jacob Timerman; eran, además, mis vecinos y mis compañeros de escuela. Y aunque los veía a diario y entre nosotros se había establecido una corriente de simpatía, coincidíamos poco en los juegos del pasillo, y nunca ... [Leer más]...